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Desde la formación de las FARC y especialmente la proclamación el 20 de julio del Programa Agrario hemos dicho que no desarrollamos la guerra por la guerra sino que tenemos unas causas históricas y justas que nos obligaron a empuñar las armas.

También recordamos a nuestros inolvidables comandantes Raúl Reyes, Iván Ríos, Jorge Briceño y  Alfonso Cano y les decimos que continuaremos sacando avante este ejército revolucionario, siguiendo el ejemplo con el cual ustedes lucharon y por el que entregaron la vida. Rendimos homenaje a nuestros presos políticos que se hayan en las cárceles colombianas destacando el nombre y la persona de Simón Trinidad o el Hombre de hierro, que está en las mazmorras del imperialismo norteamericano.

Luego de muchas posiciones encontradas en las diferentes esferas de la sociedad colombiana, la Corte Constitucional profirió la prohibición de las llamadas “batidas” y el reconocimiento de la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio. Esto ya es de conocimiento público, y lo es también que poca atención han prestado siempre las Fuerzas Armadas institucionales, a los cuestionamientos que la opinión nacional a hecho alrededor de sus nocivas práctica de reclutamiento forzoso y de mercenarización de sus efectivos. Lo que no se sabe a ciencia cierta es la posición del gobierno colombiano frente a este asunto, pues no se han visto aún argumentos ni de respaldo a la prohibición de la Corte  (lo cual se supone es de su obligatorio cumplimiento), ni de rechazo a las redadas habituales que violan los derechos de los jóvenes, hijos e hijas de las pobrería.

Dijo Jorge Eliecer Gaitán refiriéndose a la masacre de las bananeras que los gobernantes en Colombia vivían de rodillas ante el poder del imperialismo norteamericano, y firmes y de pie apuntándole con fusil al pueblo.

Suponemos que el gobierno del Presidente Santos sabe bien lo que está haciendo, aunque no deja de inquietarnos.
 
TLDe acuerdo con lo informado por la gran prensa, a las tres de la tarde del día 5 de febrero tendrá lugar una reunión entre la Unidad Nacional, el alto mando militar colombiano y el ministro de la defensa, en la cual la coalición del gobierno del Presidente Juan Manuel Santos comunicará a la cúpula castrense que las fuerzas armadas oficiales no serán las perdedoras en la firma de un acuerdo final con las FARC, a objeto de tranquilizarlas para que no se opongan al proceso de paz.