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Una y otra vez el Frente 55 Teófilo Forero reafirma nuestro compromiso por la paz con justicia social que soñaron los Marquetalianos, nuestras voces gritan al unísono vamos por la paz, por alcanzar de una vez y para siempre la patria grande y el socialismo, y la segunda y definitiva independencia, porque los revolucionarios en especial los  hijos de Manuel Marulanda Vélez, nos guía una consigna, un pensamiento, y ese es,  hemos jurado vencer y venceremos.

El fin del conflicto y la paz se hallan cada vez más cerca. Así que carece completamente de sentido la agresiva y provocadora presencia de tropas en el área rural de un municipio en el que la presencia de las FARC-EP ha sido histórica y permanente. No hay una vereda de su zona rural que no padezca la hostilidad de la tropa desplegada como un ejército de ocupación.

Era un día cualquiera de enero 2005 sobre las riberas del rio Guayabero, a la altura de Repartos, a unos 2 mil metros sobre el nivel del mar, ahí las playas son tan hermosas que parecen como salidas de un cuento mágico. Creo que nadie resistiría la tentación de pasear sólo para deleitarse en un lugar así, mirando la naturaleza, tomando el aire fresco, escuchando las aves del monte, el baiben de los arboles y sus ramas que se mueven con la brisa suave..., que buscan los claros por donde se filtra el sol para hacer sentir la fuerza de sus rayos. Porque, sí ya propiamente en las orillas arenosas de aquella corriente de agua, abundante, pura y fresca, el sol es ardiente.

Este mes de mayo, al cumplirse 13 años de los hechos dolorosos de Bojayá, estamos en la distancia del tiempo, pero en la cercanía del corazón de un mismo pueblo, nuevamente expresando nuestro sentimiento de dolor por aquellos hechos que nunca debieron ocurrir, tejiendo la memoria por lo acontecido, recordando además lo que en diciembre del año pasado, 2014, les manifestamos acá en La Habana ante testigos nacionales e internacionales a las víctimas de esa tragedia, así como a sus comunidades y organizaciones acompañantes, entre ellos a la Iglesia y a otras instituciones.

A ella, se le hace un homenaje, en su quinto aniversario de muerte, porque Mariana está viva, y se evidencia cuando nuevamente hay diálogos de paz, esta vez en La Habana, donde hay una subcomisión de género, que es uno de sus legados. Mariana fue otra vocera de la paz.