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Carta de Marcos Ana, desde España,
 
A la Opinión Pública, a todos y todas que defienden los valores humanos, y el derecho a la libertad y la vida. Nos llegan noticias estremecedoras sobre los presos políticos encerrados en la cárcel de máxima seguridad de La Picota en Bogotá.

La inminencia de la liberación del general Alzate, como gesto de paz, sumado al compromiso de las FARC de respetar los acuerdos firmados con el gobierno en la mesa de conversaciones de la Habana y de ajustarse a la aplicación de los derechos humanos que protejan a la población civil en el desarrollo del punto de víctimas, contrasta con la inhumanidad y el total abandono estatal en las cárceles colombianas.

 

Audio desde la cárcel de ERON Picota cortesía de Contagio radio

Cárcel de ERON picota. Bogotá D.C.
COMUNICADO PÚBLICO
A los organismos de control, a las ONG´s defensoras de los DD-HH, al Gobierno Nacional, al INPEC, a los medios de comunicación Nacionales e Internacionales, a los sectores sociales y populares, a la mesa de diálogos en la Habana y demás sectores de la sociedad.

Para terminar, en esta cárcel donde me encuentro diariamente sufrimos por causa de que no tenemos agua en las celdas, hace demasiado calor y no dejan tener ventilador. Nos meten de a tres personas por celda estando estas acondicionadas para dos personas. Malos tratos por parte de la guardia, la comida es poquita y mal preparada. Acá no sirve nada, para resumir las cosas. Como pudieron darse cuenta soy una víctima por parte del Estado colombiano por no trabajar con ellos y por el hecho de ser pobre y reclamar mis derechos oponiéndome al Estado.  

Es evidente el atropello que se comete contra los prisioneros políticos, alejándolos de sus lugares de orígen y siendo enviados a las penitenciarías más lejanas como es el caso mío y de muchos compañeros. Llevo 6 años y 7 meses peleando un traslado para poder estar cerca de mi familia, pero no ha sido posible.