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La oligarquía y su gobierno toman decisiones para hacer más ricos los ricos y más pobres los pobres. El salario mínimo aumentó un pírrico 4,5 por ciento al pasar de 589.500 pesos en 2013 a 616.027 pesos para 2014: solo 26.527 pesos de diferencia, un poco más de ochocientos pesos al día, ni siquiera el valor de una gaseosa. En los últimos doce años, gobiernos de Uribe y Santos, el salario mínimo sumó 300 mil pesos. En cambio, el salario de los legisladores del neoliberalismo aumenta un millón por año. Esto es lo que llaman prosperidad.

Empieza el año en el país. Los diálogos de La Habana se reanudan. El periodo en colegios y universidades inicia. Los campesinos, indígenas y pueblo en general se reinventa y refuerza para apretar más durante este primer semestre del 2014. En medio de ese devenir, Manizales, ciudad ubicada en el corazón andino del país, apenas empieza a salir de su resaca o guayabo producido por la homogénea y ordinaria fiesta en la que música de despecho, aguardiente y matanza de toros hacen gala durante las dos primeras semanas del año, todos los años. Todos borrachos; todos entonando un pasodoble español que paradójicamente hace parte de la identidad y la feria manizaleña.

Hijos de la Gaitana, de Gaitán y de Bolívar a ustedes convocamos para dignificar esta tierra, a nuestra gente que es su gente, nuestras culturas que son las suyas, aquí aprendimos lo que es la vida, el amor, pero también el desengaño, el dolor. Voltead las armas contra el tirano, voltead las armas contra el oligarca, ellos nos miran como desechables que simplemente usan, destruyen y botan. Nos han robado los sueños, nos han robado la sonrisa.¡ Soldado, conviértete en pueblo en armas, construyamos juntos nuestra libertad y dignidad, claro que se puede, juntos se puede. “Simón Bolívar fundó el ejército como instrumento indispensable para que el pueblo en armas, primero, luchara por la independencia, segundo, para defender el territorio y la soberanía de las nacientes repúblicas, y tercero, para defender a los débiles frente a los poderosos… si el ejército y en general las fuerzas armadas no tienen esta orientación, entonces la maquinaria armada es una fuerza desnaturalizada y monstruosa que no tiene razón de ser.”(16)

Con la humildad que requiere en análisis y posicionamiento al interior de las organizaciones de izquierda en el continente latinoamericano, no exageramos al plantear que las FARC-EP representan la mayor expresión de compromiso revolucionario, que no se basa en sueños utópicos y románticos, sino que con los pies en la tierra y las manos en los fusiles, se dispone a construir una nueva realidad concreta en compañía de todos aquellos que están dispuestos a caminar hacia el horizonte socialista.

Mientras en Colombia el señor Ordoñez ratifica las limitaciones del sistema político y las restricciones amañadas que aún existen para la participación política y efectiva de todos aquellos que pretendan cuestionar el orden económico vigente, en Venezuela se profundiza la democracia popular y su ruta hacia el socialismo bolivariano del siglo XXI.