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GANANDO INDULGENCIAS CON PADRENUESTROS AJENOS

Hemos presenciado una de las campañas más sucias que se hayan desarrollado para la presidencia de Colombia, tras denuncias, chuzadas, demandas y contrademandas, por parte de cada uno de sus dos principales contendores (Santos-Zuluaga) en la defensa de su proyecto de dominación de clase  que ha dado lugar a álgidos debates y contiendas en los estrados judiciales, fiscalía, procuraduría y demás entes, ante la pobreza y precariedad de las propuestas para dar solución a la crisis de los colombianos en lo económico, social y político y con el fracaso del actual modelo neoliberal y su crisis en maduración.


Cabe resaltar, la incredulidad e indiferencia del pueblo colombiano en lo relacionado al manejo de la política  ya que nunca ha sido reivindicatoria de los derechos que reclama a gritos la sociedad desde los diferentes segmentos o grupos afectados históricamente por las políticas de Estado, que gobierna únicamente en favor de la conservación del status quo, lo que se reafirma en cada proceso electoral con altos niveles de abstencionismo, muestra de una democracia restringida y con poca legitimidad. En este caso con un potencial de sufragantes de 32.975.158  de los cuales solo votaron 13.216.402  lo cual representa el 60% de abstención para la primera vuelta, y  52% para la segunda contienda con un total de  15.794.940 sufragantes.

No pudo ser de mayor oportunismo, la utilización del proceso de paz como herramienta mediática la cual les vino como anillo al dedo para polarizar a un país entero y construir matrices de opinión en medio de la más aberrante escogencia, la paz o la guerra pasando por alto las generatrices del conflicto así como sus actores y victimas a través del tiempo: intelectuales, artistas, columnistas de renombrados diarios y revistas de circulación nacional, periodistas , deportistas, ex prisioneros de  guerra, todo fue valido en su carrera contra el tiempo para ganar cada día más votos, tampoco se escapó una humilde anciana ama de casa “Doña Mechas” utilizada como trofeo para demostrar la cercanía con la causa de los pobres todos unidos por un mismo objetivo la “ PAZ”; La iglesia católica que siempre se había mostrado al “margen” de dichas confrontaciones  llamo a sus fieles a seguir las orientaciones de su máximo líder el papa Francisco y a poner su grano de arena por la paz de Colombia.


Pero no  la paz con justicia social,  esa que exige cambios estructurales  cimentada en la democracia popular,  que permite incluir a todos los miembros de una sociedad en el manejo de las políticas de estado, aquella con tierra, trabajo, salud , educación  que se apellida respeto a la diversidad, y a la oposición política venga de donde venga, al debate respetuoso de ideas , al repudio de toda forma de administración de violencia legal y extralegal en pro de la defensa de los capitales oligárquicos, y a satisfacción de los intereses imperialistas. A  la paz del presidente Santos, como lo dijo en su discurso electo a una paz sin impunidad  con el presupuesto más alto para la guerra, y un enorme aparato militar represivo genocida, con su negativa del cese al fuego,  y sus inamovibles: El modelo económico neoliberal, y  los tic, en donde todos los opositores  al régimen serán ajusticiados y castigados por pensar diferente y oponerse a sus planes fratricidas provenientes del águila imperial.


Para reforzar la debacle también debían integrarse a la cruzada nacional,  las diferentes toldas políticas rezagadas de la primera vuelta en donde la candidata conservadora Marta Lucía Ramírez  obedeciendo a los intereses burocráticos y corruptos de su partido  se une a la propuesta de Oscar Iván Zuluaga, así como un bloque de evangélicos, y como pescando en rio revuelto 40 congresistas conservadores, entre ellos los senadores más votados como Roberto Gerlein, partieron diferencias con la línea o de su partido y apoyaron al presidente Santos, la candidata polista Clara López  y el aspirante verde Enrique Peñalosa manifestaron su apoyo al proceso de paz  y el rechazo de un eventual regreso del uribismo al poder, un argumento contra histórico si tenemos en cuenta de donde viene el presidente santos y sus acciones guerreristas. Completan el cuadro de las alianzas santistas el exalcalde Antanas Mockus, Petristas, sectores de los verdes,  la UP,  y las organizaciones indígenas.


La cruda realidad de toda esta parafernalia es que en el gobierno del candidato de la paz , se asesinaron sindicalistas, se desplazaron campesinos , se bombardearon indiscriminadamente los campos de Colombia así como a sus campesinos, aquel que impulso la ampliación del fuero militar , e hizo acercamientos con la OTAN, criminalizando la protesta social,  tachando a sus oponentes de  instrumentos del terrorismo, mofándose de los campesinos en todas las mesas instauradas para dar soluciones a la crisis del agro respondiendo con dilaciones  e indiferencia a las diferentes propuestas del sector para contrarrestar los efectos de su nefasta política económica, ministro de defensa del gobierno de Uribe Vélez, abanderado de la explotación minera a gran escala y de la especulación financiera.

El saldo, la elección indiscutible del candidato de la PAZ,  con los votos de la izquierda colombiana quien en la primera vuelta obtuvo  3.301.815 votos para un 25.69% a diferencia de Oscar Iván Zuluaga con 3.759.971 para un 29.25% y en la que Martha lucia Ramírez con 1.995.698 votos para un 15.52%.  Y la coalición polo democrático-up representada por Clara López  con un 1.958.414 votos para un 15.23%,  finalmente Enrique Peñalosa con un 1.065.142 de votos para un 8.28%.

Para la segunda vuelta y gracias a las maquinarias, la prensa y el manejo que le dieron los partidos de su coalición: cambio radical, la u, el partido liberal y teniendo como jefe de debate al expresidente Cesar Gaviria a quien se le debe los perjuicios que  ocasiono con la apertura económica así como el detrimento de la industria nacional  el panorama cambió: con las divisiones al interior del conservatismo, la disciplina de la izquierda quien endosó más del 80% de sus votos a la causa de la paz, y el apoyo de los verdes el resultado no se hizo esperar, con 7.816.986 votos  correspondientes al 50.95%   a favor de juan Manuel Santos frente a un 6.905.001 del 45% de Oscar Iván Zuluaga.


La única posición ajustada a la realidad de nuestro pueblo fue la conformación de una frente amplio para la paz en la que se pone en evidencia la ilegitimidad del sistema electoral colombiano viciado por el clientelismo, la corrupción el fraude y el constreñimiento armado para lo que se hace necesario desarrollar nuevas formas de hacer política manifiesta de igual manera la imperiosa urgencia de adelantar una profunda reforma al régimen político colombiano, la cual solo puede hacerse mediante una asamblea nacional constituyente, que configure instituciones verdaderamente democráticas; Destacando que ni Juan Manuel Santos ni Oscar Iván Zuluaga representan los intereses de las mayorías empobrecidas de Colombia, manifestando su abierta oposición al régimen y con el pleno convencimiento de que sin importar el resultado electoral la paz no está asegurada y se requiere una fuerza potente que no deje extinguir la via del diálogo sino que impulse los Cambios que tienen que desarrollarse para alcanzar la paz con justicia social, el cese del fuego bilateral, la apertura de los diálogos con el ELN, el cese a la persecución contra el movimiento social y popular y la asamblea constituyente deben ser consignas que logren articularlo.











 

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