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HOMBRES QUE NUNCA MUEREN
 


“...cada nación depende del corazón de su gente y un país que
 no se vende nadie lo podrá comparar, no te olvides…”
Canción, Prohibido Olvidar
Rubén Bládes
 


La historia de nuestra humanidad ha estado marcada por los constantes conflictos políticos, económicos, sociales, culturales, religiosos y armados que se han ido profundizando en el tiempo, a la vez que han ido mutando sus métodos de implementación, sus tácticas y sus estrategias trasladando el conflicto a toda la población y a todos los territorios en el mundo.

La guerra que alguna vez la mirábamos desde la distancia, nos envolvió y como tornado nos expulsó. Cuando despartamos, muchos de nosotros no entendimos que pasaba, el miedo y el terror se apropió de nuestra gente, unos huyeron, otros se escondieron y otros, como nuestro camarada JORGE BRICEÑO al que le pudo más su sentido de humanismo, de solidaridad, de fraternidad, de esperanza y de amor por su pueblo, se lanzaron en búsqueda de la defensa de nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra soberanía.

La guerra desarrollada por la oligarquía y el capitalismo contra nuestro pueblo, no se hizo esperar para emprenderla contra el camarada Jorge, cuando entendió que él era un hombre visionario, estratega, político, ideólogo pero sobre todo apreciado, respetado y admirado no sólo por su tropa, sino también por hombres, mujeres y niños que habitan los poblados por donde la guerrilla transitaba.

Entonces los medios masivos de comunicación de la oligarquía guerrerista y capitalista de nuestro país, iniciaron una cruenta guerra de desprestigio en su contra; lo mostraban como el monstruo de las FARC, como el terrorista que planeaba bombardeos indiscriminados contra los poblados, incluso llegaron a decir que el comandante Jorge Briceño estaba orquestando una división al interior de las FARC motivado por las profundas contradicciones que tenía con el comandante en jefe Manuel Marulanda y que su pretensión era quedarse con el mando de la organización y que de no poderlo lograr entonces, se quedaría con la mayor parte de la tropa dividiendo así la organización e imponiendo su plan de guerra.

La campaña de desprestigio no funcionó, una a una se fueron cayendo sus mentiras. Entonces apuntaron todas las armas de guerra en su contra para eliminarlo, nunca aceptaron ni entendieron cómo un hombre como el mono fue capaz de formar, de transformar, de soñar y de luchar; de querer y ser querido y respetado por todos y todas. Nunca aceptaron su condición de hombre humanista al que su tropa seguía sin vacilación, no por temor sino por convicción, porque tuvo la capacidad de trasmitir no sólo con su palabra sino también con su ejemplo de lucha y de valentía, los ideales farianos.

Cobardemente creyeron que matar el comandante Jorge Briceño era acabar con la organización, creyeron que matar un hombre era el triunfo total para su guerra contra nuestros hombres y mujeres que luchan por alcanzar nuestro sueño de la Nueva Colombia. Se les olvidó que el mono fue un hombre estratega y visionario que tenía claro que hacemos parte de un proceso revolucionario armado, donde todos los días se corre el riesgo de morir o de caer en manos del enemigo. Por eso, por su claridad fue que se jugó la vida día a día, entregó todo lo que tenía y más, para avanzar y alcanzar nuestro sueño, el sueño de Bolívar, de Manuel, de Jacobo, de Iván Ríos, de Lucero y Biohó, de todos los marquetalianos y todos  los farianos que han caído en la lucha.

Hoy, cuatro años después de su muerte, Su preocupación diaria por la educación, la disciplina y la moral revolucionaria de todo la guerrillerada y por su puesto de la suyo propia, se ha arraigado entre nosotros; el mono sigue más vivo que siempre, se ha multiplicado, su voz retumba y el eco de sus palabras perdura en el tiempo y el espacio; Ni el estallido de las balas ni las bombas podrán acallarlo, porque el destino de Colombia debe ser la paz sin desigualdad ni pobreza.


¡Comandante Jorge Briceño, hasta la victoria!
PARTIDO COMUNISTA CLANDESTINO COLOMBIANO
Célula Mariana Páez ,Pccc

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