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”Maldigo la poesía que no toma partido”
Gabriela Celaya


Un primero de junio del año 2011, los medios de comunicación colombianos publican con bombos y platillos la captura en la hermana República Bolivariana de Venezuela del canta autor popular Guillermo Enrique Torres Cueter. Quizás para usted, quien lee esta pequeña nota, ese nombre no le sea muy familiar y pase a ser otro más de los cientos y cientos de líderes, luchadores populares y prisioneros de guerra secuestrados en las cárceles colombianas o en países vecinos, los cuales son hombres y mujeres que su único delito ha sido creer en la felicidad de los pueblos.


En medio del circo mediático aparece en escena el tétrico payaso Oscar Naranjo, director de la Policía, a presentar unas fuerzas armadas capacitadas, tecnificadas, las cuales han dado captura al peligroso guerrillero Guillermo Enrique Torres Cueter alias Julián Conrado, quien es el culpable como lo fueron en su momento, el cubano Carlos Puebla, el chileno Víctor Jara, el boliviano Benjo Cruz, el venezolano Ali Rafael Primera, el mexicano José de Molina, o el grupo colombiano Pasajeros, de llevarle esperanza al pueblo colombiano.


Esperanza que quizás es lo único que le queda a un pueblo golpeado incansablemente por una clase dirigente reaccionaria y que añorando una Nueva Colombia se moviliza, pelea y corea como lo diría el viejo Julián en una de sus canciones de dignidad “día domingo entrara, el ejercito del pueblo boleando tiros” y de la mano de Bolívar, Manuel, Alfonso, Iván, Jimmy, de la guerrilla, de obreros y campesinos verán un nuevo amanecer después de enfrentar con gallardía la destrucción de un Estado narco paramilitar.


Julián, luchador y cantante popular, quien con guitarra al hombro sigue en la brega por el derecho que tenemos los colombianos a ser felices, vivo y vigente con la premisa “amando venceremos” porque solo el amor al pueblo nos permite salir airosos de las arremetidas de un estado fascista y terrorista como el colombiano. Tus coros se escuchan y cabalgan de la mano de Bolívar, con el ejemplo que nos dejo el comandante Jimmy en las notas de su kena, con los cantos espontáneos de Iván, y con el arte noble de ser un revolucionario de todos los guerrilleros y guerrilleras caídos que han pintado con su sangre los caminos de la Patria Grande.


Por las comunas de Medellín tus canciones se escuchan en susurros, en ecos en las barriadas, se corean al ritmo de vallenato y acompañadas por liricas de rap, que el palomo relincha y simón regresa a combatir de nuevo, con esos hombres y mujeres jóvenes, artistas populares y bolivarianos, quienes asumiendo la tarea y la responsabilidad histórica del el arte cerramos filas junto a la guerrillerada de las FARC-EP por la Patria Grande y Socialista.


Julián recibe de parte de los y las artistas populares de las comunas de Medellín un fuerte abrazo, popular y bolivariano. Porque “AMANDO VENCEREMOS”, desde la clandestinidad construyendo arte y cultura popular por la Nueva Colombia.


“Julián Conrado, presente en las comunas de Medellín como eco de dignidad”
Movimiento Juvenil Bolivariano

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