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Fieles a su vocación antiimperialista y antifascista, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, FARC-EP, condenan tajantemente la vil agresión desatada por el gobierno de Kiev en contra de los trabajadores y la población inconforme de Ucrania.

En entrevista exclusiva con El Colombiano, Jésus Santrich respondió sobre el papel de las víctimas en la mesa, el modelo de reparación que propone el grupo guerrillero y su responsabilidad en el conflicto armado colombiano. 

PRIMERA PARTE.

El año pasado tuve la oportunidad de leer un extraordinario pequeño texto de Jorge Beinstein titulado Capitalismo del Siglo XXI, Militarización y decadencia. Me pareció tan interesante y útil para quienes combaten en el plano de las ideas en favor de los cambios revolucionarios que necesita el mundo con urgencia, que quise compartir algunas reflexiones sobre su autor y el trabajo que ha puesto a consideración de sus lectores.

Se continúan en este texto, las reflexiones sobre el libro del profesor Jorge Beinstein titulado Capitalismo del siglo XXI, militarización y decadencia. Libro que publicaremos pronto integralmente.
 
SEGUNDA PARTE
 
Considera el profesor Beinstein que con el declive de Occidente, marcada por su decadencia belicista, no hay opción para ilusiones sobre la posibilidad del renacimiento del sistema a partir de potencias periféricas como la China, en el entendido que su desarrollo capitalista es altamente dependiente de las redes financieras y de consumo de los países centrales.
Ojalá que no ocasione algún perjuicio al destacado parlamentario, Wilson Arias, el hecho de confesarle públicamente que su lectura e investigaciones sobre el problema de la tierra en Colombia, su tenencia, propiedad, conflictos de uso, despojo y todos aquellos asuntos que tiene que ver con el desarrollo agrario y rural o con el reordenamiento territorial, han sido de gran valor para ampliar nuestros horizontes sobre dicha temática. Sin embargo, al leer algunas de sus reflexiones, veo necesario aclararle que se equivoca cuando concluye que la caracterización que tenemos del gobierno de Santos es la de un Presidente “moderno y reformista”.