• 1

Como respuesta a ese terrorismo, que en ambos casos ha sido empleado sistemáticamente durante décadas, tanto el Estado israelí como el colombiano enfrentan la legítima resistencia armada de organizaciones que representan el decoro y la voluntad patriótica de millones de oprimidos.

Sin embargo, los defensores de la barbarie sionista y del fascismo criollo colombiano han tratado de encubrir ideológicamente la naturaleza criminal de sus doctrinas y prácticas militares/paramilitares. Conforme a ese propósito, llaman “terrorismo” a la lucha de los pueblos y “combate al terrorismo” a la contrainsurgencia y las guerras de ocupación.

Esa retorcida lógica, que en su momento fue utilizada por los nazis, no tiene sustento histórico, ni racional, ni mucho menos moral. Su función es hacer que prevalezca el derecho del más fuerte (dominación, exterminio, saqueo) y negar el supremo derecho de los pueblos a rebelarse contra sus opresores.

Las calamidades que se comenten en nombre del “combate al terrorismo” hablan por sí mismas, destacando principalmente los asesinatos masivos y el desplazamiento forzado de civiles, así como la destrucción indiscriminada de infraestructura no militar y el avasallamiento de culturas y formas de organización social no occidentales, como ocurre con el holocausto árabe en Levante y con la guerra al “enemigo interno” en Colombia.

El historial de los Estados israelí y colombiano revela, además, que ambos han utilizado deliberadamente el terrorismo y que incluso han rechazado los esfuerzos de la comunidad internacional para condenarlo y prevenirlo. En este terreno, la conducta de ambos Estados es calca y copia de la del imperialismo norteamericano, que ha sido su principal fuente de suministro de armas, cobertura propagandística y respaldo político, diplomático y financiero.

Así por ejemplo, en 1962 el gobierno de John F. Kennedy envió a Colombia una misión militar encabezada por el General de las Fuerzas Especiales William Yarborough, quien recomendó al gobierno colombiano “permitir que las fuerzas de seguridad ejecuten actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra comunistas conocidos” . Desde entonces, las fuerzas de seguridad del Estado colombiano ejecutan actividades terroristas en nombre del “combate al terrorismo”.

Por otra parte, en diciembre de 1987 la Asamblea General de la ONU adoptó, casi por unanimidad, una resolución contra el terrorismo. Estados Unidos y sus cómplices sionistas votaron en contra porque, entre otras cosas, la resolución reconoce: “(...) el derecho inalienable de todos los pueblos sometidos a regímenes coloniales y racistas y a otras formas de dominación extranjera a la libre determinación y la independencia, defendiendo la legitimidad de su lucha, especialmente la lucha de los movimientos de liberación nacional (...)”

Como se ve, ni el Estado israelí ni el colombiano tienen moral para decir qué es “terrorismo” y qué es “combate al terrorismo”.


tomado de www.r-antonionarino.cjb.net

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Videos