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Proclaman a los cuatro vientos que somos una "narcoguerrilla" y pretenden que la gente crea que el problema real detrás del narcotráfico somos las FARC, tercamente negando que la problemática del narcotráfico es un problema social. Y lo es, tanto para los campesinos pobres que cultivan la hoja de coca, como para los -igualmente pobres- pequeños vendedores de drogas que viven en las calles de Chicago o Amsterdam. Mientras tratan a los productores de coca, amapola y marihuana  y sus consumidores como criminales, las instituciones del Estado son cómplices de las actividades de los grandes cárteles de la droga, cuya existencia depende de la connivencia de las autoridades.


En las últimas semanas la opinión pública ha conocido importantes revelaciones de medios internacionales sobre la injerencia directa de la comunidad de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos en nuestros asuntos internos, con gravísimas repercusiones dentro del marco de las relaciones del gobierno colombiano con países vecinos, así como en el desarrollo del conflicto social y armado que vive Colombia.

Confirman estos documentos la gran cantidad de pronunciamientos de las FARC-EP respecto a la transnacionalización del conflicto colombiano y la creciente dependencia y servilismo de las fuerzas armadas del Estado colombiano al aparato militar estadounidense.

En la conmemoración  del bicentenario de la Campaña Admirable, rendimos homenaje a las mujeres y los hombres que lucharon por darnos patria y nuestra primera independencia, esta epopeya engrandece el orgullo por nuestra historia y además nos compromete con el presente y con el futuro de nuestra patria. Bien vale la pena  parafrasear a Fidel, quien refiriéndose a los artífices de la primera independencia, y al lazo invisible pero inquebrantable que le da continuidad a la lucha de los patriotas de aquel tiempo con los revolucionarios de Patria Grande y Socialismo de hoy, afirmara que: nosotros entonces hubiésemos sido como ellos, ellos hoy serían como nosotros.
¡Hemos jurado vencer y venceremos!

Escribe el señor León Valencia una columna en la revista Semana, con fecha 21 de diciembre, en la que me confiere el dudoso honor, más ambiguo todavía por compartirlo con el Presidente Juan Manuel Santos, de personaje del año. El solo hecho de que el nombre de un revolucionario sea insinuado como objeto de reconocimiento por parte de los grandes medios de comunicación, es indiciario de que alguna trama oscura se está tejiendo en torno a él por los poderes dominantes.

 

“Persistiremos en nuestros esfuerzos por alcanzar la Paz democrática por las vías civilizadas del diálogo… Nuestra palabra la respaldamos con lapráctica diaria, en el crisol de la lucha cotidiana. Así nos lo enseñaron Bolívar, Manuel, Jacobo y todos los próceres y héroes de la historia patria. Hemos comprometido nuestra honra y vida en este empeño porque estamos seguros de la justeza y posibilidad real de materializar el sueño de una nueva Colombia.”
Alfonso Cano, junio de 2008.

En primer lugar que hay un acumulado malestar contra la clase política tradicional asociada al crimen y a la incapacidad de solucionar los graves problemas del país. Se entiende que tienen  intereses ligados al narcotráfico, al latifundio, a la gran empresa, a la depredadora inversión extranjera, a los mercados internacionales, a la especulación financiera y a la guerra que desangra al país. Si la izquierda y las fuerzas democráticas superan sus diferencias , podrán canalizar esa enorme inconformidad social. De esa convergencia puede surgir una verdadera alternativa política que renueve el sistema político y lo oriente  hacia las transformaciones económicas y sociales necesarias para lograr la paz.

DESBROZANDO IDEAS (II)

La pregunta en torno a quiénes están realmente cansados con el proceso de paz, mueve en verdad a importantes reflexiones. Una de ellas corresponde al comienzo mismo de las conversaciones entre el gobierno nacional y las FARC-EP. ¿Por qué se inició el proceso? Tras los ocho años de guerra total practicados por Uribe, ¿qué movió a Santos a dar el giro?