Unknown column 'a.client_id' in 'where clause'
  • 1

Era un día cualquiera de enero 2005 sobre las riberas del rio Guayabero, a la altura de Repartos, a unos 2 mil metros sobre el nivel del mar, ahí las playas son tan hermosas que parecen como salidas de un cuento mágico. Creo que nadie resistiría la tentación de pasear sólo para deleitarse en un lugar así, mirando la naturaleza, tomando el aire fresco, escuchando las aves del monte, el baiben de los arboles y sus ramas que se mueven con la brisa suave..., que buscan los claros por donde se filtra el sol para hacer sentir la fuerza de sus rayos. Porque, sí ya propiamente en las orillas arenosas de aquella corriente de agua, abundante, pura y fresca, el sol es ardiente.

A ella, se le hace un homenaje, en su quinto aniversario de muerte, porque Mariana está viva, y se evidencia cuando nuevamente hay diálogos de paz, esta vez en La Habana, donde hay una subcomisión de género, que es uno de sus legados. Mariana fue otra vocera de la paz.

Desde la formación de las FARC y especialmente la proclamación el 20 de julio del Programa Agrario hemos dicho que no desarrollamos la guerra por la guerra sino que tenemos unas causas históricas y justas que nos obligaron a empuñar las armas.

Pudiera hacer el recuento de las acciones heroicas de Gilberto, de su intrepidez, de su ser guerrillero, de su Don de Mando, de sus capacidades para cumplir planes militares, de su entender político, de sus condiciones de líder popular, de su fidelidad a las Farc y a su pueblo.

También recordamos a nuestros inolvidables comandantes Raúl Reyes, Iván Ríos, Jorge Briceño y  Alfonso Cano y les decimos que continuaremos sacando avante este ejército revolucionario, siguiendo el ejemplo con el cual ustedes lucharon y por el que entregaron la vida. Rendimos homenaje a nuestros presos políticos que se hayan en las cárceles colombianas destacando el nombre y la persona de Simón Trinidad o el Hombre de hierro, que está en las mazmorras del imperialismo norteamericano.

Pasado un año de las opiniones que vertí, sobre uno de los jefes guerrilleros más sobresalientes de nuestra América, admirador del CHE y convencido como el Guerrillero Heroico  que en una revolución se triunfa o se muere si es verdadera; hoy rebuscando en los recuerdos, me impongo la tarea de continuar describiendo sobre todo lo humano que era MONO, para él como para Carlos Marx nada de lo humano le era indiferente.

Dijo Jorge Eliecer Gaitán refiriéndose a la masacre de las bananeras que los gobernantes en Colombia vivían de rodillas ante el poder del imperialismo norteamericano, y firmes y de pie apuntándole con fusil al pueblo.