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... la sangre que se riega en el suelo de nuestra patria no pertenece a uno solo de los bandos en conflicto. No. Es sangre de hermanos, de guerrilleros, milicianos, soldados y policías, gentes humildes del pueblo que por la voluntad de guerra de la oligarquía colombiana se enfrentan a muerte. Eso es lo que queremos terminar de una vez por todas en La Habana...

 A Soldados y Policias,

El día de la inauguración del nuevo período de sesiones del Congreso de la República en Bogotá, un oficial del Ejército asignado a la seguridad en el Palacio de Nariño, se fue de bruces de un piso a otro del edificio del Capitolio Nacional, mientras conversaba distraídamente por su teléfono celular. Según afirman los noticieros, la oscuridad reinante en el sector en el que se movía el oficial, unida a la falta de una barrera de protección y, desde luego, al desconocimiento del lugar en el que prestaba su servicio el militar, fueron las causas del infortunado accidente.

Siempre hemos creído en una salida política al conflicto. Desde antes de la agresión a Marquetalia y durante estos 46 años lo hemos reiterado, expresado y luchado.
Primero. Siempre hemos creído en una salida política al conflicto. Desde antes de la agresión a Marquetalia y durante estos 46 años lo hemos reiterado, expresado y luchado.

A Soldados y Policias,

Lo que piensan los políticos que encabezan desde cargos importantes el accionar de las fuerzas armadas, queda patente en las siguientes declaraciones del señor Ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón, publicadas por la prensa del 27 de febrero del presente año: “Era necesario que hombres entregaran su vida y que regaran su sangre en estas tierras de Colombia, para hacerla una nación fértil”. Las palabras fueron pronunciadas un día antes, cuando en compañía de los generales Alejandro Navas y Sergio Mantilla, asistió a la Escuela de Soldados Profesionales de Nilo, Cundinamarca, con el fin de activar los batallones de combate terrestre números 143, 144, 145 y 146. Las tierras que se riegan con sangre se vuelven muy fértiles, sobre todo para los propietarios de las grandes inversiones en minería o agroindustria, principales interesados en que la población pobre y trabajadora que vive de su labor agrícola las abandone o venda baratas.

A Colombianas y Colombianos por la Paz, a los partidos y movimientos de oposición democrática, al movimiento social, a las centrales de trabajadores, al campesinado, al estudiantado, a los indígenas, a los afro descendientes, a las minorías étnicas, periodistas, militares patriotas y desplazados.
Compatriotas: A partir de la llegada al gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en Colombia surgió una NUEVA DERECHA, neoliberal y antidemocrática que pretende perpetuarse en el poder, se presenta sin careta y esgrime abiertamente sus propósitos de gobernar para los más ricos sin esconder sus intenciones anti populares de arrebatar y desmontar una a una, todas las conquistas sociales alcanzadas por la clase obrera y los trabajadores a lo largo de históricas jornadas de lucha.