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Recientemente conocimos declaraciones oficiales del más alto nivel que niegan la existencia de grupos paramilitares, pese a la evidencia diaria de amenazas y crímenes contra dirigentes sociales, políticos y populares que llevan la firma de varios de esos grupos de asesinos.

El Presidente de la República ha expresado tras su retiro espiritual en Cartagena, que la instrucción principal a sus delegados en la Mesa de La Habana consiste en acelerar al máximo la concreción de un Acuerdo Final de Paz, el cual distintos comentaristas vaticinan para los primeros meses del 2015. Algunos hablan ya de inminentes presiones de la realidad política que ninguna de las dos partes en la Mesa podrá esquivar sin sufrir graves efectos.

 

Todos por la paz

 

El destino de Colombia no puede ser el de la guerra. Los que quieran paz, los que quieran patria, vengan con nosotros. Ya empezó la multitudinaria marcha de banderas blancas por la paz. Nadie se puede quedar sentado en la casa, o con los brazos cruzados cuando la reconciliación está tocando con apremio la puerta del corazón de la familia colombiana. Los que la adversan por cualquier razón, vengan también; en el fondo ellos saben que no se debe dejar pasar esta oportunidad para intentar nuestro reencuentro como hermanos.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia saludan con regocijo la realización exitosa del V Congreso del Ejército de Liberación Nacional, concluido luego de varios meses de preparación y discusiones.
Hemos recibido con satisfacción las reacciones constructivas de la gran opinión pública en torno a nuestra decisión de cesar hostilidades de manera unilateral e indefinida con vigilancia nacional e internacional como gesto de desescalamiento del conflicto. Medimos la reacción inmediata del Presidente Santos como una manera de irse acercando al tema, no obstante su aparente cuestionamiento a una medida eminentemente altruista y necesaria que nadie sensato podría rechazar, menos condenar.
Menos de dos semanas atrás, en la clausura del IV período ordinario de sesiones de la VIII legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al referirse a ciertas exhortaciones abiertas del exterior para que se apresure y amplíe la privatización, recurrió a una cita de los Lineamientos de Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, a fin de responder con aplastante contundencia a todos los equivocados:

En atención a que creemos que hemos iniciado un recorrido definitivo hacia la paz acompañado de un proceso constituyente, hemos resuelto declarar un CESE UNILATERAL AL FUEGO Y A LAS HOSTILIDADES POR TIEMPO INDEFINIDO, que debe transformase en armisticio. Para el logro de su pleno éxito, aspiramos contar con la veeduría de UNASUR, CELAC, el CICR, y el Frente Amplio por la Paz. Este cese de fuegos unilateral, que deseamos se prolongue en el tiempo, se daría por terminado solamente si se constata que nuestras estructuras guerrilleras han sido objeto de ataques por parte de la fuerza pública. Es nuestro anhelo que el pueblo soberano asuma también y de manera protagónica esta veeduría, dado que con ella se busca el beneficio de la patria lacerada y un homenaje a las víctimas de ayer y de hoy.