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En este aniversario del surgimiento de las FARC en Marquetalia, va nuestro más afectuoso abrazo a los hermanos que en Caracas, cuna del Libertador Simón Bolívar rememoran, en emocionante gesto de solidaridad, el nacimiento de una esperanza en las laderas del nevado del Huila.

Hoy, casi dos siglos atrás, ocurrió la masacre de las obreras textileras en Nueva York. Pero fueron las comunistas dirigidas por Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo quienes en 1907 ayudaron a organizar la Primera Conferencia Internacional de Mujeres y en 1910 durante la Conferencia de Mujeres Socialistas propuso la resolución que convirtió el 8 de marzo en el Día Internacional de la Mujer, fueron las luchadoras internacionalistas quienes elevaron este día como sinónimo de protesta social en homenaje a las trabajadoras masacradas.

Hoy 27 de mayo, fecha en la cual se conmemoran 45 años del nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejercito del Pueblo:

Hago llegar de parte del núcleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela, un fraterno, cálido, combativo y revolucionario abrazo al Secretariado del Estado Mayor Central, a los Estados Mayores de Bloque, a los Estados Mayores de Frentes, a las guerrilleras y guerrilleros Farianos, a las Milicias Bolivarianas, a los camaradas del Partido Comunista Clandestino Colombiano y a los militantes del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, que día a día, combaten sin desmayo en campos y ciudades por la construcción de la patria grande que soñara el Libertador Simón Bolívar; una patria justa, digna, soberana y Bolivariana, que garantice a todos los colombianos de manera plena y amplia los sagrados derechos del pueblo.

A  Narly, le rendimos homenaje en este día,  a ella que murió con las manos aferradas al fusil el pasado 17 de enero. A la inolvidable y entrañable Stella, bella flor perijareña, entusiasta y alegre,  de probado valor y temple en el combate, también a ella le rendimos honores. Y por supuesto a ese luminoso “lucerito Caribe” que soñando entre palmeras sabía penetrar en silencio en la celda de su amado Simón, quien con orgullo fariano la definió ante los carceleros de las tinieblas,  como “la bellísima Lucero”.

A los camaradas presos en manos de la oligarquía arrodillada al imperio norte americano, Camaradas revolucionarios, va mi fraternal abraso de hermana de lucha, deseando que nuestro proceso siga para adelante, porque nuestra lucha es larga pero firme. Ustedes son un ejemplo de firmeza revolucionaria.

 

«Nosotros queremos transformar el mundo. Queremos poner término a la guerra imperialista mundial, en la que se ven envueltos centenares de millones de hombres [...] y a la que no se podrá poner fin con una paz verdaderamente democrática sin la más grandiosa revolución que conoce la historia de la humanidad: la revolución proletaria.» V.I. Lenin, abril de 1917)

Me siento política y moralmente impelido a decir algo a quienes marcharon el día 6 de diciembre y a quienes no lo hicieron. Lo intentaré brevemente, en procura de no azuzar demasiado a las arpías de la gran prensa, que no perderán la ocasión para atribuirnos las más bajas intenciones.