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Nos reunimos de nuevo tras haber tenido la ocasión de compartir con usted en el día de ayer sobre los avances del proceso de paz. Ha sido muy grato para nosotros poder intercambiar también en el día de hoy algunas ideas al respecto.
Señor Annan, usted, como persona que nació en el tercer mundo y ha tenido las vivencias de la exclusión, la miseria y las injusticias que padecen nuestros pueblos, puede dar testimonio sobre la naturaleza del derecho a la rebelión, de la legitimidad de aquella potestad inscrita en la naturaleza humana, explicada y difundida por patriarcas y filósofos de todos los tiempos, y reconocida de manera expresa por la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano en 1789.
La Delegación de las FARC-EP da la bienvenida al señor Kofi Annan, ex Secretario General de la Organización de Naciones Unidas y Presidente de la Fundación Kofi Annan, saludando su apoyo a las Conversaciones de paz que se llevan a cabo entre la insurgencia y el Gobierno de Colombia. Valoramos muy positivamente su reciente visita a nuestro país y, de manera muy especial, su deseo de reunirse con la Delegación insurgente aquí en La Habana.
El día de hoy las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP culminamos el ciclo 32 de conversaciones.
Avanzamos en establecer lineamientos y reglas de funcionamiento de la sub-comisión del punto 3. Recordamos que el objetivo de esta sub-comisión técnica es contribuir en el análisis de experiencias, generación y discusión de iniciativas y propuestas sobre cese al fuego bilateral y dejación de armas, como se describe en el documento anexo. La próxima reunión de la sub-comisión se llevará a cabo el 27 de febrero y recibiremos expertos en la materia.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP), saludan el anuncio oficial del Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, sobre la determinación de designar al señor Bernard Aronson como enviado especial de su país, para atender el proceso de paz que se adelanta entre el Gobierno colombiano y nuestra organización insurgente.
Es evidente que en Colombia, la falta de educación, de oportunidades y de esperanza, generan un escenario en el que los menores y jóvenes toman rumbos de marginalidad social en los que exponen su integridad física y psicológica, o son presa fácil para la guerra, como fue denunciado recientemente en el Concejo de Bogotá ante la comisión de irregulares y masivos reclutamientos de que son objeto por parte del ejército, mediante las llamadas “batidas”, casi que exclusivamente realizadas en sectores populares empobrecidos.