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Las FFMM sí tienen opción política

Jimy Ríos

1. El presidente Santos, el ministro de defensa derrotado #28, los comandantes de las fuerzas de tierra, mar y aire, hicieron un llamado a no politizar las Fuerzas Militares. Esa convocatoria es una muestra de la disputa entre dos bandas por el liderazgo del fascismo en Colombia, y eso incluye la incidencia en las FFMM de marcado anticomunismo. Ahí la pelea es a cuchillo tanto entre los bandidos de Santos y Uribe, como al interior de las filas castrenses, en las cuales se revive la vieja competencia entre el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía. Competencia por el presupuesto, al mejor estilo mafioso.

2. Todos pretenden mostrar unas fuerzas armadas neutrales cuando no lo son. Los militares dicen defender la Constitución Política y eso los ubica en el brazo armado del neoliberalismo. De aquí nace el reduccionismo según el cual, las FFMM son legítimas en tanto respetan la ley. Pero todo el régimen está infestado de ilegitimidad, incluyendo la misma hechura de la carta política, pasando por su articulado, hasta llegar al desarrollo legislativo de los derechos del capital en contravía de los Derechos Humanos. Esto es lo que defienden las FFMM y por eso chocan con el pueblo ejerciendo su derecho a la rebelión armada.

3. La Doctrina de Seguridad Nacional es la muestra más contundente de la participación política armada de las FFMM. Ante la ilegitimidad del régimen político, estas sirven de contención de la oposición política. Se trata del anticomunismo convertido en política, de la defensa radical del capitalismo. Las FFMM tienen una importante y decisiva participación en la disputa por el poder político en Colombia. La oligarquía es beneficiaria del poder militar, le cuida sus privilegios. Los militares son guardianes de la propiedad privada y tratan de crear las condiciones de seguridad que permitan su disfrute pacífico. La autoridad descansa en la represión criminal.

4. La guerra de las FFMM es contra el pueblo. Las cifras de víctimas y victimarios las muestran encarnizadas contra los sectores populares. Estos son los principales objetivos de asesinatos selectivos, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, masacres, desplazamientos, detenciones arbitrarias, bolillo, bota, gases, descargas eléctricas y otros hechos victimizantes que se cuentan por miles y en los cuales las FFMM y el Estado con directos responsables. El terror generado por los militares muestra el uso de las armas en la actividad política.

5. Los militares emiten propaganda anticomunista. Llamar terroristas y narcotraficantes a los revolucionarios es directa participación política. Esto tiene el firme propósito de descalificar, desacreditar y en último término deslegitimar la oposición radical. La tergiversación de la realidad y las operaciones sicológicas son actividades proselitistas de los militares. El miedo al pueblo llevó a que las operaciones contrainsurgentes primero identificaran enemigos políticos y muy rápido los convirtieron en objetivos militares.

6. En el plano internacional también tienen opción política. No hay duda de la disposición pro imperialista de las cúpulas militares de Colombia. Algunos de ellos rinden informes en inglés y en hebreo más que en español. Las cúpulas son grandes beneficiarios de las políticas orientadas hacia recolonización de América Latina. La concordancia de los planes militares de Colombia con los de Estados Unidos da cuenta de las alianzas políticas en la Región y del rol asignado por la geopolítica del imperialismo. El Bolívar del pueblo es odiado por los gringos tanto como lo odian los generales activos y retirados.

7. Se puede decir que las FFMM tienen una opción de clase y al interior son clasistas. Las cúpulas militares se también se benefician del capitalismo pues son retribuidos con salarios de ministro y tienen acceso a grandes negocios. Algunos militares son tan privilegiados como cualquier burgués y reproducen el sistema mientras sus subalternos sufren las mismas consecuencias de la desigualdad. Esto lo reconoce el pueblo y por eso en las movilizaciones de protesta social se escucha la consigna: “el pueblo uniformado, también es explotado, por eso está marchando, aquí a nuestro lado.”

8. Resultó toda una novedad en televisión (22 de abril de 2015, Caracol TV), la vergonzosa presentación de los comandantes de la ARC, de la FAC y del Ejército, en la cual invitaron a sus soldados a “no dejarse engañar” de versiones que crean incertidumbre. “Que dejen a las FFMM cumplir su misión”, sostuvo el Almirante Wills. “No caigamos en la tentación del ruido político” dijo el General León. Y a su turno el General Lasprilla les dijo a los soldados “que miren las fuentes oficiales” y no las redes sociales que les están creando problemas, los confunden.

Le hablaron a quienes filtran información, a quienes aparecen de espaldas en la tv renegando de Santos y de las cúpulas y a quienes realizan otras prácticas con claro propósito político distinto al de las cúpulas. Estos mandos le hablaron a quienes están recibiendo línea de las bandas fascistas no uniformadas para que mantengan la disciplina perdida. Los mandos dejaron ver las profundas fracturas propias de unas fuerzas totalmente deslegitimadas. Fracturas que trascienden el temor de ser judicializados por la verdad. Y en el ambiente quedó la pregunta ¿Hay unidad de mando en las FFMM?

9. Al interior de las FFMM hay otras disputas por el control de las decisiones políticas, sobre todo aquellas vinculadas con el presupuesto. Son históricas las contradicciones entre el Ejército, la FAC y la ARC, pues las desigualdades en el número de píe de fuerza genera un gran desequilibrio en favor del primero. A raíz del lamentable caso de los 11 soldados y el guerrillero en el Cauca, se acusó a la FAC de no prestar apoyo aéreo lo cual avivó esas diferencias. En la mencionada entrevista en tv, el general Lasprilla evadió aceptar la “importancia de los bombardeos de la FAC” en la guerra anti pueblo, pese a la insistencia del entrevistador. El desconcierto del General León comandante de la FAC fue evidente ante la falta de reconocimiento de Lasprilla, comandante del Ejército.

10. A propósito, al interior del Ejército de la oligarquía la descomposición empeora. Hay una notable pelea entre armas, ya que la ingeniería militar es la que aparece al mando de la “Transformación de las FFMM 2030”, comenzando por el mismo Comandante General y el comandante de la Transición. Además, los ingenieros militares son los llamados a cumplir un rol protagónico en el tal posconflicto, ya que para ellos se trata de la construcción de puentes y carreteras. Preocupante si tenemos en cuenta que el Batallón llamado campeón de los falsos positivos es precisamente el Batallón de Ingenieros Pedro Nel Ospina, que además tiene medallas en corrupción cumpliendo su rol de explosivistas de las multinacionales. Campeón en falsos positivos y medallas en corrupción debe tener una gran reconocimiento, es conocido que allí la competencia es dura en medio de tanto criminal y corrupto. Y eso parece no preocuparles pues la agenda legislativa de los partidos políticos del fascismo (que son los partidos políticos de los militares) gestionan su impunidad en el congreso.

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