Hoy cierra el primer segmento del noveno ciclo de las conversaciones en La Habana con una declaración de primera hora leída por el comandante Jesús Santrich, en la que las FARC-EP se han referido a las manipulaciones que algunos pocos medios de comunicación colombianos han hecho sobre la existencia de acuerdos en la mesa. leer documento
Las FARC han precisado los puntos de vista en cuanto a los desarrollos que tienden a indicar, que habría convenios en el sentido de delimitar las aspiraciones de los campesinos que adelantan procesos de construcción de Zonas de Reserva Campesina y otras reivindicaciones que se refieren a la aspiración histórica de realizar una Reforma Agraria estructural en el país. Al respecto, el comunicado presentado por La Delegación de Paz de las FARC-EP tiene algunos aspectos que dicen lo siguiente:
No solo no quieren discutir el modelo de desarrollo sino que hacen esfuerzos inútiles para negar el que emprendieron. Nadie asume éste desastre. Entonces ahora Santiago Montenegro escribió que “el modelo colombiano no ha sido neoliberal”. En su momento, el exministro Juan Luis Londoño se atrevió a caracterizar a Uribe como un “socialista”, y en la campaña presidencial, Santos se mostró partidario de la “Tercera Vía”.
"No importa que le moleste al gobierno, pero reiteramos ante el país la lista de mercado que queremos llevar a nuestros hogares campesinos: Remover la injusta concentración de la tierra en pocas manos, que es la causa del conflicto y la miseria del campo. Formalizar o titular 9.5 millones de hectáreas en manos de campesinos organizados en Zonas de Reserva Campesina..."
Delegación de Paz de las FARC-EP
La Delegación de Paz de las FARC-EP llegó a La Habana con una disposición plena de dinamizar el proceso, de ponerle celeridad, de llegar a conclusiones en el primer punto de la agenda y solicitando que es lo fundamental, que las aproximaciones, que ya son muchas, se den a conocer mediante un comunicado conjunto a la opinión pública que refleje lo que se está adelantando.
A Juan Camilo Restrepo no podríamos tildarlo de Pastorcito Mentiroso, porque sus palabras no encierran mentiras inocentes. Sus argumentos obedecen al desenvolvimiento de planes bien diseñados en el marco de la guerra de baja intensidad y de la guerra psicológica que adelanta el régimen contra la insurgencia colombiana.
Se le olvidó el índice Gini a Juan Camilo. Se le olvidaron las masacres del paramilitar Rodrigo Cadena, de la casta política tradicional y la Infantería de Marina.
Reciban el cordial saludo de nuestra organización revolucionaria. Me dirijo a ustedes en mi condición de Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP con el propósito de dar respuesta a su carta de fecha 29 de abril. Comenzaré por decirles que nada más lejano a la intención del Secretariado Nacional de las FARC que caer en provocaciones y asumir una actitud conflictiva con las comunidades indígenas del Cauca.
Señores voceros de la Asociación de cabildos indígenas del Norte del Cauca y el consejo regional indígena del Cauca. El Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC EP, en relación con los sucesos del 28 y el 29 de Abril de 2013 en San Francisco Toribio nos permitimos hacer las siguientes precisiones.
Informamos a la comunidad internacional y al pueblo colombiano que:
En las cordilleras del norte de Nariño ha muerto en combate nuestro camarada Carlos Patiño, a quien el pueblo conociera como “Caliche”, el insigne comandante de la Columna Móvil Jacobo Arenas. Falleció como vivió: combatiendo en la primera línea hasta las últimas consecuencias, por la Nueva Colombia.
Al terminar el octavo ciclo de conversaciones en la Habana, de manera insólita, la delegación gubernamental, luego de decir que existen avances, particularmente en la política social en el ámbito rural, afirma que el ritmo de las conversaciones ha sido “insuficiente e inconstante”. Pero lo peor de todo, es que se deje insinuado que la falta de acción es responsabilidad de la insurgencia.
Para las FARC-EP no hay dualidad en su optimismo frente a la paz, la creemos necesaria y posible. Consideramos que a su búsqueda hay que dedicarle más tiempo que el que se le dedica a la guerra.